Crítica culinaria: chocolate de palomitas
Cuando el otro día en uno de mis apasionantes viajes al supermercado -amo los supermercados, todos, voy por vicio, siempre que viajo intento conocer algún Mercadona nuevo - descubrí que Lindt, maestros chocolateros suizos desde que se inventaron el eslogan, había sacado una tableta de chocolate con palomitas. Se enmarca dentro de su línea "Hello, my name is..." (ignoro a qué simio le asignaron la tarea de pensar ese nombre) y se llama "Sweet PopCorn". Mi mano mientras esperaba en la cola del super. Como veréis, no me la jugué con una tableta grande, soy tonta pero no Messi. Si alguien quiere contactar conmigo para que haga de modelo de manos o de dedos rechonchos, escucho ofertas. Fui la persona más feliz de los mundos (de este y de todos los que puedan inventar las pelis, las religiones y los anuncios de compresas). Mis dos grandes amores unidos en uno. Por un lado, el chocolate corre por mis venas en mayor cantidad y espesor que la sangre. Y por el otro, ...